_Oh, so you're leaving. _Yes. _Where are you going? _Spain _Oh! So you'll be warmer! _Well, actually not where I live, it's in the North and colder than here. _Oh, what a pity.
Conversación que habré tenido la semana pasada unas 15 veces. Y al final me fui de la habitación
Bueno, uno a veces le entra la morriña. Vale, parece que no he echado más que Pestes sobre Southampton. Y no sin razón, la verdad. Sin embargo, ha sido la primera vez que he vivido solo. Y no ha estado nada mal. He tenido que sobrevivir en un lugar con una lengua diferente a la mía. Y lo he conseguido. He tenido que estudiar en inglés. Y he apredido. Hasta estuve en unas partidas de rol y un ReV. Sí, tengo ganas de volver. Pero he conocido aquí a bastante gente que de otro modo no habría llegado a conocer. ¿Amigos? Es demasiado decir, pero desde luego es gente con quien pasar un rato, y es la gente que he tenido a mi lado estos meses echándome una mano. Así pues, a la mochila añado otra lista de ciudades que se quedarán grabadas en mi memoria y en mi corazón. Ahora lo que toca es volver a Pamplona como la persona que soy y no era hace cuatro meses. Y me hará falta todo eso que he aprendido, porque siento que tengo muchas cosas que hacer. Y eso me gusta.
No soy un apátrida exactamente, ¿pero alguien me explica qué patria puede nacer en la red?
Tres blogs a mis espaldas, dos de ellos en la web: observatorio onírico y onírico. Si esta vez he decidido cambiar el título es porque quiero hacerlo más personal, y porque quiero ser ciudadano del mundo. Ni más, ni menos, como si fuera poco.