No es que quiera que lleguemos a la III República, pero sí que arreglemos los problemas crónicos de nuestra democracia, que ni siquiera lo es del todo. Podríamos empezar con la ley electoral o con los mecanismos de participación ciudadana, por ejemplo.Aunque, sí, esta bandera me parecería muchísimo más legítima. El morado es el color histórico de Castilla, el corazón de España.
A ver si, por lo menos, el ministerio de Igualdad hace algo más útil que lo que hizo el de Vivienda. Lo cual, dicho sea de paso, no es difícil.